terça-feira, 27 de março de 2012

HOMILÍA DEL P. MANUEL MARÍA DE JESÚS, superior de los Hermanos de la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina

I DOMINGO DE PASIÓN (FOTOS Y VÍDEOS). IGLESIA DEL SALVADOR - TOLEDO-

La Iglesia hace suya en este día, Domingo de Pasión, la súplica, a un tiempo amarga pero también confiada, de Jesús al acercarse los días en que iba a ser entregado en manos de los pecadores. Por un lado el Señor sentía arder en lo profundo de su Corazón manso y humilde el fuego del Espíritu que le hacia exclamar: «He venido a traer fuego a la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!”. Sin embargo, al mismo tiempo no dejaba de exclamar:” Pero también he de recibir un bautismo y ¡qué angustia siento hasta que no se haya cumplido!» ".
No cabe duda que se trata de la angustia de la Pasión, la cual no consiste tan sólo en los estremecedores sufrimientos físicos, sino también en aquellos sufrimientos morales provocados por el rechazo de los judíos, por las diatribas maliciosas protagonizadas por los sacerdotes y los doctores de la ley, por toda una serie innumerable de desprecios, provocaciones, traiciones y maldades de todo tipo.
A la luz de tan dramática situación que se convierte en un cáliz de amargura para Jesús, cáliz que ha de apurar y beber hasta las heces, se comprende la profundidad del lamento expresado en el salmo 42 y recogido en el introito de este día: “Hacedme justicia, oh Dios mío, y separad mi causa de la gente impía; libradme del hombre inicuo y engañoso: porque Vos sois mi Dios y mi fortaleza”.
Extracto de la homilía
Oraciones preparatorias, hoy sin el salmo 42
Confíteor del sacerdote
Primera incensación del Altar

Primera incensación del sacerdote
Munda cor meum
Incensación del Evangelio
Proclamación del Evangelio en lengua vernácula


HOMILÍA DEL P. MANUEL MARÍA DE JESÚS,
superior de los Hermanos de la Fraternidad
de Cristo Sacerdote y Santa María Reina